Si tenés un inmueble en alquiler o estás pensando en vender una propiedad, hay buenas noticias del lado de los impuestos. La ARCA terminó de acomodar las fichas y reglamentó los beneficios que te permiten no pagar el Impuesto a las Ganancias en ciertas operaciones inmobiliarias. En un contexto donde cada peso cuenta para tu negocio o tus finanzas personales, entender estos alivios fiscales te puede hacer ahorrar mucho dinero.
El cambio principal es que se formalizan y ponen en marcha los mecanismos para que queden exentos (es decir, libres de pagar) del Impuesto a las Ganancias:
Esto significa que ese dinero extra que te ingresa o el fruto de tu venta va directo a tu bolsillo, sin sufrir retenciones ni impuestos directos de este régimen.
Esta medida está pensada exclusivamente para personas humanas y sucesiones indivisas. Es decir, aplica para vos si sos un particular, un profesional independiente, un emprendedor o un monotributista que tiene estas propiedades a su nombre.
Atención: No aplica para sociedades comerciales (como una S.R.L. o una S.A.), las cuales siguen teniendo su propio régimen de Ganancias.
Para que el beneficio sea real y la ARCA no te reclame nada el día de mañana, no basta con cruzarse de brazos; hay que cumplir con la formalidad. Esto es lo que tenés que asegurar:
¿Te quedan dudas de si tu propiedad entra en el beneficio? Las leyes impositivas tienen letra chica y un error en la presentación puede anular tu ahorro. En DOCTA Estudio Contable nos encargamos de analizar tu caso, registrar tus contratos y hacer que pagues solo lo que te corresponde.